lunes, 7 de enero de 2013

Fuego azul (7/365)

Si hay una cosa que me fascina es el fuego. Una vela tiene su gracia, pero una hoguera, con esas llamas  bailando y cambiando constantemente de forma, es todo un espectáculo. Y si esas llamas son de color azul, pocas cosas hay que me gusten más.

Todos los años en estas fechas hacemos en nuestra casa una "queimada", que no es más que una excusa para reunirnos con amigos después de todas estas fiestas locas que nos tienen a todos desperdigados, visitando a nuestras familias. Merienda rica, buena compañía, y no necesitamos más para pasar una tarde estupenda.


Para quien no sepa que es una "queimada", pasen por aquí, aunque por supuesto, en nuestro caso nada tiene que ver con protección de malos espíritus y demás. Para nosotros es una bebida típica, y todo un espectáculo visual, que disfrutan especialmente nuestros amigos (muchos extranjeros) cuando lo ven por primera vez. Podría subir mil fotos del fuego, porque cada una es diferente. Y son las únicas que hice, porque el resto del día se me fue en preparativos para el evento y para la vuelta al cole...


Así que, aunque de tema monográfico, día 7 cumplido!
:-)

domingo, 6 de enero de 2013

La intención era buena (6/365)

Sabía yo que el día hoy iba a dar para mucho, así que salí de casa super preparada, cámara en bolso. Pero una vez en el coche y ya de camino a Salamanca, una extraña sensación me hizo encender la cámara para confirmar una duda que me acababa de asaltar. Efectivamente: no había puesto la tarjeta de memoria. Es lo que tienen los 365. Cada noche descargas las fotos de ese día, y como te pille con un poco de prisa y/o cansancio, lo más normal es que olvides devolver la tarjeta a su lugar de origen... Así que, rompiendo excepcionalmente mi intención original, hoy toca post Instagramizado. 

Tras una mañana de reencuentros con amigos en la iglesia, nos fuimos a comer fuera. Primera foto para {52 momentos con mamá} de este año (que dudo yo que lo consiga, con lo que me cuesta!).

pobre Mateo, tanto amor fraternal le abruma...

Y nada como un buen paseo para bajar la comida. Increíble el día de solete que tuvimos hoy. Cualquiera diría que estamos en pleno enero! Salamanca tiene tantos rincones bonitos... Hoy tocó el centro, con una catedral en obras que más parecía un rascacielos neoyorkino (casi casi, vaya...).

creo que es la primera foto que me hago a los pies. Y si no tienes fotos de pies, gatos o el plato que estás comiendo, eres un poco "el rarito" en Instagram! :-P
Y para rematar el día, visita a los abuelos y sus Roscones de Reyes. Sí, como uno solo es poco, tenemos variedad, con y sin relleno. Bueno estaba, claro que algunos seguían comiendo más por avaricia (esperando encontrar el regalito escondido) que por gula... Escribo esto mientras no le quito ojo de encima a Miguel por si en algún momento explota por sobredosis rosconera...


Así que, haciendo el chiste fácil, hoy ha sido un día "redondo".

Y mañana más. Somos una de las comunidades autónomas agraciadas con un lunes festivo más, no empezamos el cole hasta el martes, así que la despedida será de traca. Con lo que me gustan los lunes, y encima este tendremos fiestón y amigos en casa... pero ya os lo cuento mañana, ¿si?

Ánimo a todos los que volvéis al trabajo o al cole, feliz lunes!!

sábado, 5 de enero de 2013

Noche de caramelos (5/365)

Sábado remolón, aunque menos que otros, porque tempranito por la mañana ya teníamos a los pintores (A. y mi suegro) rematando la faena que empezaron ayer. Nosotros mientras, desayunando con calma y disfrutando de un rato de lectura / planificación / dibujo... cada uno a lo suyo.


Una pequeña siesta, un poco de galleteo (la de la foto anterior era la última, había que reponer!), y a la calle, que pasaba la Cabalgata. 

Somos un poco atípicos en esto de los Reyes Magos. Ya desde niña nuestro día de regalos era Navidad. No porque seamos fans de Papá Noel, pero era el día en que nos reuníamos la familia en casa de mi abuela y hacíamos intercambio de regalos. Además, los Reyes Magos llegaban muy tarde, y no nos daba tiempo a jugar a gusto de los juguetes antes de tener que volver a la rutina del cole. Nunca me importó, es más, cuando mis amigos presumían de regalos de Reyes, yo ya llevaba días disfrutando los míos. Y en casa de A. pasaba lo mismo, además de que pasó su infancia en diferentes países sin tradición de Reyes Magos. 

Con la llegada de nuestros hijos, la cosa siguió igual. Pasamos las navidades con mi familia en Galicia, por eso es allí donde esperamos a Papá Noel con ilusión. El año pasado incluso "le escuchamos" cuando aparcó los renos en la terraza del abuelo. Corrimos mucho para intentar verlo pero fue más rápido que nosotros. Aún así, los niños siguen contándolo una y otra vez.

Tienen claro que los Reyes Magos traen juguetes a los niños que se los han pedido, "pero como nosotros ya se los pedimos a Papá Noel y le escribimos la carta", hoy no esperan nada. Sí saben que algunos niños de su cole piden a los dos (que son muy avispados estos críos), pero también entienden que no es necesario pedir tantos juguetes y que hay niños que los necesitan más porque no tienen. Cero dramas y todos contentos. Y si encima podemos ir a ver la Cabalgata y nos lanzan unos caramelos, se van a casa más felices todavía.


la espera es lo peor... verles allí a lo lejos, avanzando taaaan lentos,
esperando con sus bolsas para recoger todos los caramelos que puedan

Mateo, a sus ocho años, me preguntaba hoy si los Reyes Magos son de verdad, porque "la mitad de los niños de mi clase dicen que son los padres, igual que el Ratoncito Pérez y Papá Noel, pero esos dos son verdad!". No sé cuanto le durará esto, pero de momento me encanta verle su carita de emoción...


Miguel quería saber cual de ellos era Baltasar, porque en Diciembre fue un Mensajero Real al cole a llevarles libros de parte de los Reyes Magos, y el suyo estaba firmado por ese Rey en concreto. 

Y David, que ya de por sí se emociona con cualquier pequeña cosa del día a día, una cabalgata llena de luces, colores, niños disfrazados, y personajes que le lanzaban caramelos, era algo que le tenía con los ojos como platos. Todo era "hala!! Mira!!", y "ooohhhh", "aaahhhhh!!"...


Feliz noche a todos los que tengáis los zapatitos puestos bajo el árbol. 

Y mañana, a por el Roscón de Reyes a casa de la abuela. :-)


viernes, 4 de enero de 2013

Me está llamando... (4/365)

Los viernes mi sofá tiene la fea costumbre de llamarme a gritos a partir de cierta hora de la noche. Concretamente cuando mis tres fierecillas caen rendidos (a puntito están). Así que resumo un día intenso en un par de cositas: 

- Seguimos con las buenas costumbres, y como todas las cosas al principio, lo hacen con ganas y emoción, casi compitiendo por ver quién ayuda más, quien recoge antes los juguetes y todo eso. A ver si dura...

- Después de diez años viviendo aquí, por fin hoy ha empezado la operación "bienvenido a casa", que más que "redecorar" la entrada se trata de decorarla por primera vez! Con tres niños uno tras otro, nos hacía más falta el espacio para poner sus sillitas de paseo... Luego se unió la pereza, la falta de tiempo, la indecisión... Pero empezamos fuerte el 2013. Hoy y mañana pintura, próxima semana muebles. De momento aquí tenéis el "antes" (paredes amarillas horrendas, y nada más. Y en el paragüero, la vara de peregrino de Alber). 

- Hace mucho que no les hago fotos a Pepita y Conchita. Después de ya varios meses con nosotros, la segunda sigue con su tamaño original, y la primera, que era mucho más pequeña, le ha doblado el tamaño. Misterios de la naturaleza.

Y eso es todo. Mientras papá y el abuelo le daban a la brocha, los niños y yo hemos pasado la tarde fuera ("Mucho ayuda el que poco estorba", dicen por ahí). Y como véis por la cara de David, hoy no estaban para fotos. Ya abusé bastante ayer...



Feliz finde!! Escucho una dulce voz desde el salón que me dice "Veeeeeeeeennnn".

Con lo obediente que yo soy...


jueves, 3 de enero de 2013

Creando hábitos (3/365)

Lo bueno de no tener cole es la calma con la que se puede levantar uno. Ya no sólo por la hora, sino por la ausencia total de prisas y estreses habituales en época escolar. Como encima son una joyitas, Mateo (el más madrugador) prepara la mesa y sirve el desayuno a sus hermanos en lo que la remolona de su madre se va levantando. Y luego, a hacer las camas (nueva rutina para Miguel, que se lo toma muy en serio y pone todo su empeño).


También puedes darte el lujo de desayunar en condiciones, y no solo un café bebido de un sorbo de pie mientras corres hacia la puerta porque ya llegas tarde... Qué bueno sería si esto se convirtiera en la costumbre y no la excepción...


Aún en pijama, un ratito para la lectura. Aunque lee muchísimo, Mateo no tiene costumbre de leer en voz alta, así que estos días me va leyendo un capítulo al día de uno de sus nuevos libros.


Y con esa luz que estaba entrando por la ventana, no pudimos resistirnos a salir al parque un rato. Disfrutar de días tan soleados en pleno enero es todo un lujo que no podíamos desaprovechar. Allá nos fuimos con su petanca (que aquí es un juego típico de jubilados, pero yo recuerdo jugar muchísimo de pequeña!). Un campito verde, con un parque al lado, ideal para pasar la mañana. 

Observándoles jugar, me venían a la cabeza tantos post similares de hace tres años, con mi anterior 365. Tantos momentos cotidianos, que vuelvo a visitar de vez en cuando con los ojos abiertos como platos al ver cómo han cambiado los niños (como es normal!). Cuando Mateo era pequeño, solía hacerle mosaicos con un retrato de cada mes, para ver su evolución. Dejé de hacerlo cuando nació Miguel, pero  sería interesante retomarlo. Un retrato al mes, y un mosaico a fin de año para ver esos cambios, imperceptibles en el día a día, pero tan drásticos cuando vuelves la vista atrás.

Empezamos el año con estas caras de pillos...


... y supongo que a finales de año será Miguel al que le falte algún que otro diente, y Mateo tendrá alguno más. Será interesante volver dentro de unos meses...

La tarde se nos fue en proyectos de decoración (mañana empezamos a pintar, yupii!! Borrando cosas de la enorme lista de tareas pendientes!!), en más parque (más fotos pinchando en el botón Instagram de la derecha, aunque ya sabéis que se ve mucho mejor en el móvil), baños, cena y demás. Y como aún me sobró tiempo, edité por fin el video de la tarde de ayer. Usé la canción que David no deja de cantar día y noche, desde que la descubrió en el musical de Navidad al que fuimos en Marín el mes pasado. Y enseguida adivinaréis por qué es su favorita. :-)


Mañana más. Y encima viernes! :-)

miércoles, 2 de enero de 2013

Lo imaginaba... (2/365)

Ya sabía yo que esto iba a pasar... o al menos era lo que esperaba. Tanto tiempo sin apenas coger la cámara (al menos, dentro de casa)... pero una vez que la coges y haces la primera, vuelve ese tic que tenías medio dormido en el dedo índice, y ya no puedes dejar de disparar. Ojalá me dure, porque la verdad es que lo echaba de menos. 

Como el día de ayer fue la mar de productivo (planificación del cole, de mi agenda, cuentas del año pasado hechas, y hasta galletas glaseadas!) hoy desayunamos rico, aunque sin papá, al que se le acabaron las vacaciones. Se las guardamos para el café.


Nuestras mañanas sin cole son de relax total, en la línea de estas últimas semanas. Levantarnos tarde, hacernos los remolones un rato más en cama (hoy, haciendo sombras chinas con la nueva linterna de Miguel), y luego salir a comprar o a cualquier otro recado. A la vuelta de las compras de hoy nos esperaba una sorpresa en el buzón (gracias, Yessy!!), que ya ha pasado a ocupar su lugar con las demás tarjetitas (sí, hay algunas del año pasado, me gustaban taaanto!!).


Luego el resto de la mañana se nos va en pintar, escribir un rato, jugar y jugar y jugar. Y todo con la banda sonora de David, que no puede dejar de silbar / tararear / canturrear cualquier cosa que le venga a la cabeza. Por eso Miguel a veces escapa a la tranquilidad de su habitación...


La tarde ha dado para mucho, incluso para un video... pero ya sería mucho saturar para el día 2! 

¿Cómo va vuestro comienzo de año?



martes, 1 de enero de 2013

Página en blanco (1/365)

Mi agenda ya está temblando con lo que se le viene encima. Pero intentaré no ser muy dura y no agobiarla demasiado. El plan es ser realista y no pretender hacer en un día más de lo humanamente posible. Sin prisa, pero sin pausa. 



Me espera una primera mitad de año preparando oposiciones otra vez (esperemos que sea la última!), intentando compaginarlo con el trabajo, la familia, los amigos y las cosas que me gusta hacer. Entre ellas la fotografía. Me da hasta miedo poner lo de (1/365), pero allá vamos... Por intentarlo que no sea!

2013, prepárate que allá voy!